El miércoles no pudieron robar un transformador den Oro y lo rompieron, y este viernes regresaron por más. Por los daños hubo intensos apagones.

Las ladrones de elementos eléctricos no se detienen en toda la región del Alto Valle y esta vez centran sus ataques en la zona rural de Fernández Oro. Intentaron dos veces más sustraer elementos y provocaron cortes de luz en la zona.

Según informó Edersa, en la madrugada de hoy, delincuentes volvieron a dañar instalaciones eléctricas y a dejar sin servicio a vecinos y productores de la localidad de Fernández Oro.

«Esta vez fueron dos los intentos de robo de transformadores de potencia que se registraron en las últimas horas en esta ciudad. Sumado al ocurrido el miércoles, la preocupación va en incremento, sobre todo por el riesgo en materia de seguridad pública», indicaron.
El primer hecho ocurrió en cercarías al predio de fútbol “La Masía” -entre Ruta Chica y 22- y el segundo, en la calle Reggioni, entre 2 de abril y Mitre.Tras recibir las denuncias por cortes del suministro eléctrico, las cuadrillas llegaron al lugar y se encontraron con que los dos transformadores -uno de 40 KVA y otro de 63KVA- habían sido vandalizados y se encontraban colgando de las plataformas, con la peligrosidad que esto puede generar tanto para los delincuentes como para quienes circulan por la zona.

Las cuadrillas de Edersa trabajaron en la reparación de los daños, despejaron todas las posibilidades de riesgo público y, en poco tiempo, regularizaron el suministro a los usuarios afectados.

«El miércoles pasado, un hecho similar ocurrió en la Ruta Nacional 22, en cercanía de la bodega Estepa. Vecinos de la localidad alertaron a la guardia de Edersa por la falta de energía y encontraron la misma situación: un transformador de 63KVA colgando, a punto de caer, que los delincuentes no lograron llevarse», expresaron desde la empresa eléctrica.

Cabe destacar que el viernes de la semana pasada, también en Fernández Oro, se registró la vandalización de otra máquina de potencia -75 KVA-, que fue literalmente destruida.

Fuente: LMCipolletti